Desarrollo: ¿qué pasó con Etiopía? Una sexta razón.
Son las 1.45 de la mañana y nuestro avión- un poderoso Boeing 787-9 de Etiopian Airlines- sobrevuela Addis Abeba. El sol aparece por el este y destaca las sombras a ras del suelo. Yo venía desde Viena y había elegido su línea de bandera que vuela desde 1949 .Es la cuarta en edad aunque la primera en calidad de servicio para África incluida la línea Sudafrican Airways. Ya en 1989 The Economist destacaba su excelencia.
Mi hija había obtenido la visa electrónica en Suiza para evitarme problemas como los que sufrí durante mi anterior viaje a Senegal y el tráfico de salida parecía expedito hasta que un funcionario me ordenó hacer 45 minutos de fila para registrarme. Al llegar a la ventanilla el agente me pregunto: ¡Para que hizo la fila! ¡Pase, está listo! Son las situaciones que se producen al modernizar la gestión, sin capacitar al personal. Esa es una situación frecuente en África, y da ocasión a sobornos, pero este no fue el caso. No experimenté en Etiopía la corrupción al nivel básico.
La situación de los países del tercer mundo me ha interesado desde joven, su pobreza, al parecer, insoslayable y las posibilidades de salir de esa situación según teorías económicas y sociales que iban cambiando al ritmo de los tiempos. Etiopía se propone como un caso ejemplar, un país pobrísimo y una estructura social arcaica -una monarquía del siglo XIII-, pero con una rica historia. Cuando me enteré que estaba entre las diez naciones que había crecido consistentemente durante una década, despertó mi interés.
El decenio de los 60 había empezado auspiciosamente: Las antiguas colonias subsaharianas y también las de norte de África iniciaban su proceso de emancipación dirigidas por los lideres quiénes habían encabezado la lucha anti-colonial; los antiguos imperios mostraban un entusiasmo generoso y disposición favorable hacia el panafricanismo, las instituciones internacionales (FMI, Banco Mundial, etc.) que habían favorecido la reconstrucción de post-guerra en Europa, hacían afluir la ayuda. Etiopía gozaba de un liderazgo moral y simbólico, aunque tenía una constitucionalidad política anacrónica y una pobreza abismarte. En 1957- antes del proceso de emancipación de los estados Africanos, las estadísticas de la ONU indicaban que el PIB etíope era de US$ 30 mientras el de Ghana, una de “las joyas de la Corona” tenía US$194 esto es 6.5 veces más.
Sin embargo posteriormente estos sueños de desarrollo se frustraron: las razones son múltiples, y su peso depende del punto de vista del observador. A principios del milenio se hablaba de la tragedia de África: Golpes de Estado y falta de renovación de los liderazgos y guerras tribales habían asolado el continente ,(1) ayuda internacional había devenido un opio para el desarrollo (2).Los imperialismos habían destruido la “gobernanza”. La Guerra Fría se expresaba con toda su fuerza en la región y su reguero de conflictos: vimos las desgarradoras fotografías de la secesión de Biafra, y aunque menos conocida, la II guerra del Congo implicó nueve participantes y costo más de cuatro millones de muertos. La corrupción y las dictaduras eran un cáncer político y destrozaban cualquier intento reformista. El mejor análisis me lo hizo, alrededor de la fogata, Avila Vintila, nuestro guía en Kenia en 2011, citando un proverbio ugandés. “cuando pelean dos elefantes, es la hierba la que sufre”. 40 años después África subsahariana era mirada con dolor y olvidada.
Etiopía no se queda al margen de estos sucesos. Los intentos modernizadores de Haile Selassie habían creado un grupo intermedio cuyos representantes más jóvenes querían un proceso más rápido de transformaciones en el orden social y político mientras la antigua oligarquía se oponía. Un grupo desafecto del Ejército, en diciembre 1960 intento un golpe mientras el Emperador se encontraba en Brasil. Desórdenes, sequía y hambrunas (40 000 muertos) siembran el periodo que culmina en septiembre 1974 con la deposición y asesinato del Monarca y la disolución de la institución. Una junta militar lo sucede y luego deriva hacia el socialismo en boga en el África de entonces, estableciendo fuertes vínculos con la URSS, esta ayudó a neutralizar el ataque de Somalía en 1977.(3) El nuevo régimen militar disolvió el Parlamento, expropió los bancos y las fábricas, las tierras rurales y urbanas y organizó comunidades de base. La desaparición de la Monarquía suscitó el surgimiento de muy diversos movimientos separatistas de raíz étnica mientras dos movimientos políticos se disputan el poder: Movimiento Socialista Pan-etíope apoyando al comité militar (Derg) y el Partido Revolucionario del Pueblo Etíope partidario de devolverlo a los civiles. En la pugna sale vencedor el Derg con su vicecanciller Mengistu, quién impone el Terror Rojo y elimina sus adversario y reprime los movimientos separatistas étnicos: más de 100 000 asesinados al menos. Sin embargo los resultados económicos del proceso fueron negativos, la sequía y la colectivización trajo una gran hambruna en 1984-5, se abren diversos frentes bélicos internos, los que se unifican en 1989 y enfrentan al Derg, fuertemente apoyado por la URSS, cuya caída implico el cese de la ayuda soviética (El 58% de los US$ 300 millones desembolsados anualmente para África iban a Etiopía.) Finalmente los civiles retornaron al poder: un gobierno fuerte de Meles Zenawi, reversó las políticas comunistas ineficientes: los conflictos políticos siguen convulsionando el país, a lo que se agregaron problemas con los vecinos Somalía y Eritrea, incluyendo la secesión de esta ultima el 93 y su independencia cortando la salida al mar del país y una guerra entre 1998-2000. Zenawi gobernó férreamente durante los 21 años sin aceptar diferencias políticas y persiguió tenazmente a los opositores. Sin embargo logró restablecer la estabilidad económica de Etiopía e inició el proceso de crecimiento sostenido sustentado sobre planes económicos gubernamentales. En 2010 anuncio el Plan para el Crecimiento y la Transformación (GTP, por sus siglas en inglés)
Al mismo tiempo algo había cambiado en el horizonte internacional que repercutió en los países del tercer mundo: la participación de las economías emergentes en el PIB mundial pasó de 39,5 por ciento en el periodo 2000-2005 a 47,3 por ciento en el periodo 2006-2012. Este crecimiento sorprendente no refiere solo a decisiones políticas internas y económicas acertadas, hubo factores favorables de la situación económica mundial : El cambio político de la Organización de la Unidad Africana( OAU ) a la Unión Africana ( UA) aunque estaba aún en ciernes, se modificaban los parámetros desde la integración regional del continente enraizada en la des-colonización y el no-alineamiento hacia la integración regional según el modelo europeo. Este proceso va a ser muy lento pero su significación para el futuro es enorme. La creación de la mayor Unión comercial desde la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 1995 con más de mil doscientos millones de participante.
Otro determinante fue la entrada de China al mercado mundial, cuya política interna era ahora favorable a los mercados y a la libre competencia, generó un boom de largo aliento en los precios de las materias primas y alimentos. Entre 1998 y 2013 los primeros crecieron un 147% y los agropecuarios 84%, mientras las políticas monetarias seguidas por el Fondo de Reserva Federal de los Estados Unidos, favorecían la expansión del crédito. En USA promovida por Bill Clinton en mayo 2000 la ley del Africa Growth and Opportunity Act (Ogea) liberó la inversión extranjera en los países subsaharianos y facilitó la importación de productos de origen africano con lo que el comercio entre ambos creció 250% en 15 años.
Si hubiere que encontrar un símil para ejemplificar lo ocurrido en los últimos 25 año este podría encontrarse en el rendimiento de los atletas etíopes hombres y mujeres, quiénes junto a los kenianos, dominan a nivel internacional, las pruebas de Medio fondo y Fondo. Todo empezó en 1960 cuando con” los pies desnudos y curtidos en su tierra de fuego”, Abebe Bikila venció en la Maratón de las Olimpiadas de Roma de 1960 y ratificó sus laureles en Tokio. Su entrenador fue el sueco Onni Niskanen. Bikila fue el iniciador del predominio de los atletas del Cuerno de Africa en las carreras de larga distancia: sus continuadores: Mamo Wolde, Juma Ikangaa, Tegla Loroupe, Keneniza Bekele, Paul Tergat, y Haile Gebrselassie, héroe aún vivo y popularísimo, cuyo nombre lleva una de las principales avenidas de Addis Abeba.
Aún más y, desafiando el concepto usual de la postergación de la mujer en el mundo africano, Genzebe Dibaba Keneni batió ocho récords mundiales en el medio fondo y posee la distinción de tener simultáneamente el mayor número de récords mundiales de cualquier atleta en la historia, hombre o mujer. Fue nombrada Laureus Mujer Deportista del Año en 2014 y IAAF Atleta Mundial del Año en 2015. Dibaba es una de las tres únicas atletas en la historia en romper tres récords mundiales en tres acontecimientos diferentes en un plazo de 15 días, uniéndose a Jesse Owens, quien batió tres récords del mundo e igualó otro en 1 hora, y a Usain Bolt.(4)
1 Entre 1963 y 1998 hubo 16 conflictos armados, 7 milones de muertos y 23 millones de refugiados o desplazados y 170 golpes de Estado.
2 En los últimos
60 años se han enviado más de un trillón de dólares, (con
t ) , en términos anglosajones, El servicio de la deuda
(intereses y repago alcanzaba alrededor de US$ 8 billones en 1982
mientras en 1975 representaba US$ 2billones Dambisa
Moyo . A
Dead Aid pag 13
https://docplayer.es/6766730-Dead-aid-dambisa-moyo.html
) más debate sobre ayuda en
https://elpais.com/elpais/2017/02/23/planeta_futuro/1487865170_866161.html
3 El precio de esta guerra para Somalía fue tan alto que debilito las
fuerzas convergentes, y el germen de la guerra civil de 1991 con el
derrocamiento del gobierno de Siad Barre permitió el surgimiento
de senorios
autónomos produciendo un caos político enorme y convirtiéndolo en
un estado fallido.
4 Pertenece a un familia de atletas donde su hermana Tirunesh Dibaba es destacada corredora de fondo los Campeonatos del Mundo de Helsinki 2005, donde hizo un histórico doblete ganando los 5 000 y los 10 000 metros . Es hermana de la subcampeona olímpica Ejegayehu Dibaba y prima de la bicampeona olímpica Derartu Tulu. En los 10 000 metros las corredoras etíopes hicieron el triplete, al conseguir con Tirunesh el oro, su hermana Ejagayehu el bronce y Berhane Adere la plata. Días después, en la final de los 5 000 metros, las etíopes volvieron a copar el podio, con la hermanas Dibaba repitiendo oro y bronce, y Meseret Defar llevándose la plata




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