La fe sobre la Roca: cuarta razón.
Una
de las mayores atracciones de Etiopía se encuentra en Lalibela
a
unos 850 km al norte de Addis Abeba: los templos excavados
en la roca, una “réplica de la Jerusalén Celeste “.
La
iglesia copta etíope sigue muy de cerca la tradición judía. En
los Salmos Yahvé es nombrado como” Mi Roca”, “Mi Fortaleza”
(salmo 18) en el Génesis 45/24 lo refieren como la “Roca de
Israel”. El Rey de Etiopía Gebre Mesqel Lalibela (1181-1221), al
erigir una nueva capital, hizo realidad esta metáfora construyendo
una estructura simbólica que honraba el pasado heroico como una
Jerusalén terrestre y una réplica de Jerusalén bíblica. Aquella
ciudad había caído en manos de los musulmanes en 1187. (Etiopía
era, por entonces, el único reino cristiano fuera de Europa)
Son
once iglesias talladas desde la roca madre distribuidas en dos
conjuntos y unidas entre sí por pasillos y separadas por un arroyo
que simboliza el Jordán. En una gesta de raíces mítica,se
afirma, habrían sido construidas en 23 años con “la ayuda de
los ángeles”.
Tres
siglos antes que Giorgio Vasari (1511-1574 describiera el trabajo del
escultor como el de quién “saca todo lo superfluo y reduce el
material a la forma que existe dentro de la mente del artista., y
otro artista agregó,” la escultura está dentro del bloque, sólo
hay que extraerla” los artífices de Lalibela esculpieron estas
iglesias sobre la roca volcánica misma, en este caso fueron un
conjunto escultórico de una dimensión colosal. Una de ellas Bet
Medhame Alem,-casa de la Sabiduría del Mundo- un templo con 38
vigorosas columnas, cuya apariencia está más próxima a uno
griego, es la mayor estructura de iglesia cavada en la roca-(33.5 x
23.5 y 11.5m de alto). Sin embargo su antecedente es más cercano;
una réplica de la desaparecida catedral de Maryam Seon en Aksum.
La triada de columnas en cada esquina se supone representan la
Trinidad.
En
una esquina se encuentran cavadas en la roca unas tumbas vacías
preparadas para recibir, simbólicamente a Abraham, Isaac y Jacobo.
En otro signo de la ligazón con la tradición judía de esta
iglesia autónoma. Ellos se llaman a sí mismos”: Oritaweyan
nen ("Somos
el pueblo de la Ley de Moisés"),
El
interior del edificio está iluminado desde lo alto por pequeños
tragaluces creando dentro de la estructura una atmósfera mágica,
resaltando las imágenes pintadas.
Al lado esta Bet Maryam, la más visitada por los fieles y dedicada a la Virgen María, particularmente venerada en el país, con finos detalles esculpidos en la roca y su techo con frescos.
Por una
trinchera en la roca se va hacia la Bet Mikael y Golgotha, las
únicas con estructura cruciforme. En esta última se encuentran
cavadas, en unos nichos verticales, 12 representaciones de los
apóstoles. Solo cuatro están visibles, las otras ocho están tras
las cortinas en la capilla Selassie, uno de los más venerados
santuarios donde se supone está enterrado el Rey Lalibela.
Próxima
y más al sur esta Bet Danaghel, o “Casa de las Vírgenes” otro
testimonio de la intención de hacer propios y constituir memoriales
de la historia de la Salvación en estos lugares; así conmemora las
jóvenes monjas martirizadas por orden del Emperador Juliano en
Edessa en el siglo IV.
mientras más allá se encuentra la Tumba de Adán Ya en el
sector sur, nombrado como la “Jerusalén celeste “, se accede
por un pasadizo de roca inclinada conocido como “el camino del
cielo” a los tempos de Gabriel y Raphael arcángeles, con sus
impresionantes fachadas, luego a Bet Amanuel, con su estilo
deudor de los templos de Aksum especialmente cuando imita en piedra
el acabado de madera de las ventanas de aquellos y el sorprendente
doble friso en lo alto de la nave iluminado tenuemente por la luz
que filtra por unos tragaluces de altura.
Es
un intento de recapturar el antiguo esplendor de los templos de una
cultura Aksum de la que ellos se sentían herederos han integrado el
plan y decoración de las primitivas basílicas cristianas siríacas
con tres naves y un ábside no separado inscrito en el plano
rectangular.
Finalmente
destaca el monumental hacia fuera, intimo en su pequeño interior
donde los capiteles cúbicos que forman las esquinas representarían
los ojos de los ángeles.
Para confirmar la presencia de lo
sobrenatural se afirma que fue construido por la esposa de Lalibela,
Meskel Kebra, con ayuda de los ángeles en sólo una noche.
Participación angélica tiene también la explicación de cómo este
conjunto imponente de iglesias-esculturas cavadas en la roca pudo ser
construida durante los 23 años del reinado de Lalibela.

Una
vez terminada esta magnífica obra, se le apareció al Rey,
cabalgando en su caballo blanco, el mismo San Jorge –patrono de la
nación etíope-reclamando por qué no se le había dedicado un
espacio a su culto. La forma de excusarse del Rey fue construir la
más perfecta de estas estructuras: el Bet Gyjorgis (espacio de
Jorge) y cuando el Santo se marchó las huellas de su caballo
quedaron impresas en la piedra.
Tallado
en una cruz simétrica parece una torre que desciende en una roca
solida a quince metros de profundidad, no tiene columnas en su
interior. Un lugar oscuro y solemne donde, aun quién no sea de una
fe trascendente, se siente invitado a la introspección.
Este
conjunto de iglesias fue construido en el siglo XIII, cuando el Rey
Lalibela quiso al mismo tiempo homenajear con elementos
arquitectónicos de la gran tradición que le venía de la cultura
desarrollada entre el siglo V AC y VII DC en Aksum y por otra
parte, constituir un memorial que anclara la fe religiosa de su
pueblo con la gran tradición judeo-cristiana de la cual se sentían
herederos (continuará)
15
agosto 2019. Día de la Asunta.







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