Y si compraramos algo mas cerquita de Paris.
(Contribución al seminario
shomei-tanteidan Lighting Detectives. Santiago oct. 2018.)
El barrio París-Londres está ubicado en el sector céntrico
de Santiago, al sur de la principal avenida vertebradora de la ciudad: La Alameda,
entre las calles San Francisco por el este, Serrano por el oeste, Alonso Ovalle
al sur, abarcando unas cuatro hectáreas aprox.https://www.google.cl/maps/place/Barrio+Paris-Londres/@-33.4448401,-70.6506086,17z/data=!3m1!4b1!4m
Fue construido como entidad privada hacia los
años 1920 por Araya y Holzman para realizar la aspiración de la oligarquía
dirigente santiaguina de asimilarse al estilo de vida europeo. Este se hizo
presente en el aforismo acuñado en esa época. “Porque no vendemos Chile y
compramos algo más cerquita de París.” y
continuaba el impulso urbanístico generado por el Estado con la
construcción de egregios edificios públicos como Los tribunales de Justicia, la
Biblioteca nacional, El Museo de Bellas
Artes, realizado para la conmemoración
del centenario de la Primera Junta de Gobierno
Eran terrenos de la orden Franciscana la que había sido su dueña desde el
siglo XVI. A su entrada se alza como un icono la iglesia de San Francisco, única construcción
del Chile tradicional donde se conservan elementos arquitectónicos del siglo XVII. Su claustro interior es un relicto de
la tranquilidad colonial. Sin embargo su iluminación no le hace justicia a
tanto linaje, esta es pobre mal
balanceada y desenfocada. La torre, construida por Fermín Vivaceta en 1857,
carece de luz aunque hacerlo no hubiera significado mayores gastos. Mas hubiera
valido, que un país con vocación turística, la dejase a oscuras, porque habría
delatado nuestro desinterés o pobreza (gastamos apenas US$ 5 millones en
promoción) en lugar de abandono como es el caso.
La calle está
flanqueada por un murallón colonial de la iglesia y un moderno edificio a la
derecha. Se aprecian de entrada dos elementos que constituyen el aporte público a la caracterización del barrio: La pavimentación con adoquines de piedra la cual dio inicio a la
modernización europeizante de la ciudad hacia 1870 y se mantuvo hasta 1945.(Los
primeros adoquines fueron traídos de Francia) y los
faroles de iluminación estilo londinense Estos elementos más la regulación que
ordena legalmente su mantención son los únicos elementos ordenadores vigentes.
En su estructura el barrio se aparta del tradicional damero
urbanístico romano, heredado de España
para ordenarse por medio de una serpenteante calle Londres hacia el sur unos
200 mts, flanqueados por construcciones bajas de los más diversos estilos
europeos vigentes a comienzos del siglo XX. Una plazoleta, culmina este espacio
casi al final, con arbolado e iluminación algo amarilla, aunque su esplendor original esta
desfalleciente por la invasión de los automóviles que la usan como parqueadero.
El destino del barrio ya no es residencial, como lo fuera
antiguamente, sino se encuentra allí edificios institucionales de empresas otros
educacionales, hoteles, así como oficinas y restaurantes, esto le da al
barrio un carácter muy heteróclito, pues, al parecer no existe una institucionalidad social autónoma
que estimule la aparición de elementos configurantes institucionales que
acentúen su peculiaridad. Hay diseños de anuncios de los más variados estilos y la selección de
las fuentes luces de iluminación es a criterio individual. Apartándose hacia
los bordes el barrio pierde fisonomía, por ejemplo la oeste en la calle
Hermanos Clark se instaló a fines de los
setenta un baratillos detestables, mientras por la calle Arturo Prat enfrente a
la Universidad de Chile los locales comerciales son francamente un adefesio.
Para terminar con una nota optimista, cabe hacer notar que
la fundación de este barrio expresa la voluntad de la oligarquía dirigente
chilena de asimilarse a los patrones socio-culturales franceses mientras al
mismo tiempo, a comienzos de la década del 20, los sectores intelectuales de la
clase media ascendentes intentaban incorporar en la planificación urbana y en
los espacios simbólicos los elementos del modernismo, así fue como la
Universidad de Chile contrató al eminente urbanista austriaco Karl Brunner quién
realizaba trabajos en de Bogotá y Medellín para que planificara el Centro Cívico, mientras una
progresista masonería comenzaba la construcción del campus universitario
en Concepción.
Juan
Meza-Lopehandia. (Artista visual)
19/10/2018


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